El origen de esta guía es para incentivar el estudio de las sagradas escrituras. La interpretación de las Sagradas Escrituras no puede ser solamente un esfuerzo científico individual: debe siempre confrontarse, insertarse y autentificarse merced a la tradición viva de la Iglesia. Esta norma es decisiva para precisar la relación correcta y recíproca entre la exégesis y el magisterio de la Iglesia y es por esta razón que presentamos esta guía conforme a la doctrina católica. 

Las múltiples interpretaciones personales de la Biblia han dado paso al surgimiento de ideas, corrientes y doctrinas que terminan en constitución de sectas alejadas de la verdad absoluta. 

Concilio Vaticano II nos enseña que existen tres criterios siempre válidos para una interpretación de la Sagrada Escritura conforme al Espíritu que la inspiró. En primer lugar, es necesario prestar gran atención al contenido y a la unidad de toda la Escritura ya que, por muy diferentes que sean los libros que la forman, la Sagrada Escritura es una, debido a la unidad del plan de Dios del que Jesucristo es el centro y el corazón.

En segundo lugar hay que leer la Escritura en el contexto de la tradición viva de toda la Iglesia. Efectivamente, la Iglesia lleva en su Tradición la memoria viva de la Palabra de Dios y es el Espíritu Santo quien brinda a la Iglesia la interpretación según el sentido espiritual.

El tercer criterio es prestar atención a la analogía de la fe, es decir a la cohesión de las singulares verdades de fe entre sí y con el plan general de la Revelación y la plenitud de la divina economía que encierra.

Aprovechemos de esta manifestación viva de la presencia y el amor de Dios. Recordemos que la Biblia es un libro de como Dios busca al hombre, no el hombre buscando a Dios. 

Precio: Q100
Número de Páginas: 97

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